9 febrero, 2016
DYN902, BUENOS AIRES 08/02/2016, RIVER PLATE VS. QUILMES FOTO: DYN/ALBERTO RAGGIO

Examen aprobado


Compartilo:

Sin dudas este debut de los del Muñeco ante el equipo de sur era todo un examen. Dejemos a un lado las maravillosas experiencias vividas en Osaka y Yokohama. A pesar del natural entusiasmo que todo inicio de torneo implica, en algún recóndito lugar del corazón del hincha estaba agazapado el recuerdo del pronunciado bajón futbolístico que hizo que el millonario haya finalizado el 2015 con una imagen bastante apagada tanto a nivel local como continental. Por este motivo River compareció en el monumental ante nosotros haciendo las veces de testigos y jueces, ilusionados con ver a un millonario que superara sinsabores pasados y volviera a jugar como en los mejores momentos de la era Gallardo.

Tras el sonido del silbato de Fernando Rapallini comenzó a rodar la bocha y con el correr de los primeros minutos quedó demostrado quién atacaba y quién se defendía, quién deseaba jugar y quién buscaba bloquear lo más cerca posible del área de “Trapito” Barovero. A pesar del  disciplinado esfuerzo de los de blanco, River merodeaba el área cervecera ya sea por un costado, por el centro o por el otro costado, pero al no haber disparos que fastidiaran el arco defendido por Benítez, los fantasmas del oscuro final del 2015 empezaban a mostrar las puntas de sus odiosas sábanas. Teníamos la pelota, teníamos ideas y variantes ofensivas pero  todo se desvanecía ante el rigor táctico del bloque de volantes y defensores de los conducidos por Alfredo Grelak. Y fue allá por los 16 cuando sucedió lo inimaginable: Lucas Alario, el flaco de las largas piernas, quiso quebrar la monotonía, imponer su magia e ingresar por el costado izquierdo del área apilando uno, dos y tres rivales, pero este último (Adrián Calello) lo trabó fuera de “timing” cometiendo el penal que a los 18 Rodrigo Mora cambió por gol (1-0).

Luego del empate transitorio de Sebastián Romero a los 30, River con menos dificultades, es cierto, siguió insistiendo pero sin los resultados esperados. Pero a los 46, justo antes que Rapallini bajara el telón del primer acto, Gonzalo “Pity” Martínez salido de la izquierda para ubicarse desmarcado en el centro, a 28 metros de frente al arco de Benítez vio un hueco entre los defensores y con un zurdazo preciso que cruzó un balón inatajable al palo izquierdo del 1 de Quilmes, puso las cosas en orden (2 a 1).

Apenas Iniciado el complemento a los 51 una vez más Martínez aumentó la diferencia (3-1). A esta altura la banda era más que su rival y tras la justa expulsión del “Chapu” Baña por tremenda falta al mismo Martínez (que ya se floreaba por cualquier parte del terreno), los de Gallardo comenzaron a marchar sobre las ruinas de un Quilmes que se defendía desorientado en tiempo y espacio. Como consecuencia de ello a los 59 nuevamente el uruguayo Mora y luego a los 71 el santafesino Alario pusieron los dos clavos que faltaban para cerrar el ataúd del cervecero (5-1).

Así fue como este River versión 2016 aprobó el examen del inicio del torneo. Le bastó con dos jugadas individuales, inesperadas por el rival y por nosotros, para empezar a dejar atrás el controvertido final del 2015 e iniciar más que bien el torneo 2016. Dos jugadas plenas de esa magia que asombra y entusiasma para lo que vendrá, porque en este partido cuando lo colectivo no aparecía River, esta vez sin Carlos Sánchez ni el recordado Teo Gutiérrez, volvió a tener con qué.


Deja un comentario

Galería multimedia

  • External Link

Lo que se dice en twitter

En facebook también la movemos